EMISION Y RECEPCION DE LA INFORMACION

 

La información que guarda el cuerpo de una persona no sólo está en ese cuerpo sino que la está emitiendo en todo momento. El cuerpo se convierte en una emisora de su información a través de ondas vibracionales con el mensaje: “soy el cuerpo de esta persona y mi estado es éste”.

Estas ondas vibracionales de información son emitidas  al entorno con una frecuencia particular por cada cuerpo donde se suman a las ondas vibracionales que están emitiendo a su vez los cuerpos de todas las personas. Se puede comparar estas ondas vibracionales con las ondas concéntricas que se forma en la superficie del agua de un lago cuando se arroja sobre ella una piedra. Estas ondas que se forman llegarán hasta la orilla del lago o hasta que interfieran con otra onda que las anule. Lo que sucede es que las ondas vibracionales que emiten los cuerpos de las personas  no se topan con ninguna orilla en el entorno y al tener cada cuerpo su frecuencia vibracional particular no se anulan entre ellas  con lo que se obtiene que en cualquier lugar del planeta están  a la vez todas las ondas, está toda la información emitida por los cuerpos de las personas.

El cuerpo de cada persona tiene la capacidad de sintonizar con cualquier frecuencia y es así como cualquier persona puede tener acceso a esa información bien utilizando su cuerpo como un receptor de información a través de la realización de un auto-test o bien utilizando el cuerpo de otra persona como receptor de la información de los demás realizando sobre ella un test muscular o un test de AR,  independientemente de dónde se localice física y geográficamente el emisor de esa información ya que va a llegar a cualquier parte del mundo.

Aprovechando la oportunidad que brinda este sistema de emisión-recepción de la información es posible acceder a la información del cuerpo de una persona que presenta determinada molestia y preguntar a ese cuerpo cuáles son los factores de lesiones articulares y lesiones viscerales que están interviniendo en esa molestia.

Para trabajar sobre esta información recibida hay que estar con la seguridad de que es cierta, de que se está realizando de una forma correcta el test de acceso a ella. Para ello es conveniente el poder validar esta información mediante otros métodos para estar seguros de su validez.

Una lesión articular puede ser descrita a través de test clínicos, test de movilidad y test  de palpación. Si la información que se obtiene a través de estos test es la misma que se obtiene al acceder a la información emitida por el cuerpo de esa persona se va a estar seguro de que es válida la información recibida. Al repetir muchas veces este proceso de comprobación y llegar siempre al mismo punto por los diversos caminos de test al final se llegará al punto de confiar en que se están efectuando bien los test de acceso a la información emitida.

La definición de lesión articular da la característica que el movimiento del hueso en lesión va a tener mayor amplitud hacia el sentido de la mala orientación que hacia el sentido contrario. Si  al acceder a la información emitida por el cuerpo de una persona se obtiene por ejemplo que sus siete vértebras cervicales están orientadas hacia la derecha se podrá contrastar con un test de movilidad ya que esa persona girará más su cuello hacia la derecha que hacia la izquierda con la particularidad añadida que el giro a la derecha no acabará de forma brusca pero a la izquierda sí que parará de golpe.

En este mismo ejemplo se puede hacer una comprobación mediante palpación si se tiene presente a la persona ya que al estar las vértebras cervicales orientadas a su derecha, las apófisis transversas derechas de estas vértebras van a estar más cerca de la piel con lo que serán más accesibles a la palpación. Por el contrario las apófisis transversas izquierdas estarán menos accesibles. En una situación de no lesión las apófisis transversas de cada vértebra deben de ser igual de accesibles a la palpación.

Existen multitud de test para articulaciones desde el campo de la osteopatía y de la fisioterapia que se pueden utilizar para realizar una verificación de la información receptada acerca de lesiones articulares. En el apartado de “Cintura Pélvica” dentro del capítulo de “Lesión Articular” viene descrito la realización de test osteopáticos sobre lesiones de sacro y de ilíaco. Son test de muy fácil realización y muy aparatosos a la hora de realizar comprobaciones por lo que son una buena herramienta para esta contrastación de informaciones.

 

 

 

Para que todo este flujo de información funcione correctamente, se debe acceder a este trabajo siempre desde una alta perspectiva ética. Preguntar únicamente por lo que concierne al caso en sí y dejar atrás todo chismorreo y preguntas que no vayan al caso. Si se hacen las cosas con corazón y ánimo de ayudar se comprueba  que existe una gran facilidad en acceder a la información de la persona interesada y no a la de otra, siempre actuando desde la hipótesis que todo este flujo de información tiene entidad propia y sabe distinguir entre los interactuantes.

 

 

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