LESION  ARTICULAR

 

Va a estar definida como toda aquella situación en la que un hueso que forma parte de una articulación no está correctamente orientado. Va a  provocar directamente que sus movimientos dentro del juego articular de dicha articulación estén facilitados en el sentido de la incorrecta orientación y  que en el sentido contrario estén limitados en cuanto a amplitud y puedan a su vez ser o no ser dolorosos. No tiene por qué tener evidencia radiológica. Siempre que en el texto se mencione la lesión articular se estará refiriendo a lo establecido por esta definición.

Un ejemplo de lesión articular muy habitual es una rotación externa de la tibia en la articulación de la rodilla. Ello va a provocar que la rotación externa de la tibia  en su juego articular en la rodilla sea perfecta, pudiendo girar hacia fuera el tobillo con la rodilla doblada, pero la rotación interna de la tibia en la articulación va a ser mucho más corta y por lo tanto el giro hacia el interior del tobillo con la rodilla doblada va a ser mucho más corto que el giro exterior.

 

Un hueso determinado puede estar en situación de lesión articular en:

Rotación:   es el movimiento de rotar o girar sobre un eje vertical, pudiendo ser hacia la parte media del cuerpo (rotación interna), o hacia la parte externa o lateral del cuerpo (rotación externa). Si está en rotación externa limitará la rotación interna y viceversa. Es el tipo de lesión que se da a nivel vertebral por excelencia, donde cambia la denominación para pasar a rotación derecha y rotación izquierda. Si por ejemplo las vértebras cervicales están rotadas hacia la derecha van a provocar que el movimiento de rotación del cuello hacia el hombro derecho sea mayor que hacia el izquierdo.

      -  Lateroflexión: implica la desviación de la línea media. Será lateroflexión derecha si el movimiento facilitado es hacia la derecha, y lateroflexión izquierda si el movimiento facilitado  es hacia la izquierda. Se va a  presentar sobre todo en los huesos sacro y esfenoides.

 

      -   Anterioridad: hacia la parte anterior o delantera del cuerpo. Limitará los movimientos de flexión de la articulación de la que forma parte. Por ejemplo si la tibia está en la rodilla anteriorizada con respecto al fémur limitará la flexión de la rodilla.

              - Posterioridad: Hacia la parte posterior o trasera del cuerpo. Limitará los movimientos de extensión de la articulación de la que forma parte. Si en la articulación de la muñeca la primera fila de huesos del carpo se posteriorizan con respecto al radio y al cúbito se limitará la extensión de la muñeca.

             -   Superiorización: hacia la cabeza. Limitará los movimientos en los que sea precisa una orientación hacia la inferioridad del hueso para realizarlos. Un ejemplo es el que se da cuando la clavícula se superioriza con respecto al acromiun en la articulación acromioclavicular. Estarán limitados los movimientos de levantar el hombro ya que para realizar estos movimientos  la clavícula debe orientarse hacia la inferioridad en la articulación y no puede hacerlo.

            -   Inferiorización: hacia los pies.

            -   Lateralidad global: no se considera el  movimiento de lateralidad de un hueso sólo sino del conjunto de la articulación. Se denomina VARO si es hacia fuera del eje vertical del cuerpo y VALGO si es hacia el eje vertical del cuerpo. Se va a presentar sobre todo a nivel de las rodillas y de los codos.

 

 

DESCRIPCION DEL JUEGO ARTICULAR

Descripción de las fases del movimiento articular y cómo en contra de la mala orientación el movimiento no puede pasar de la fase articular. Las fases de las que se compone el movimiento de una  articulación son de menor a mayor grado de amplitud:

-          A.- movimiento  involuntario

-          B.- movimiento voluntario

-          C.- movimiento pasivo

-          D.- movimiento articular

-          E.- movimiento ligamentoso

-          F.- luxación

-          G.- fractura

 

A.- Movimiento involuntario, son movimientos cortos de gran velocidad que responden a la activación de nuestro sistema reflejo. Por ejemplo cuando sentimos un insecto en la cara y apartamos la cabeza.

B.- Movimiento voluntario, lo que podemos mover de forma activa  la musculatura asociada a la articulación.

C.- Movimiento pasivo, realizado sobre nosotros por otra persona.

D.- Movimiento articular, u óseo. Lo que se pueden mover los huesos implicados en el movimiento.

E.- Movimiento ligamentoso. Es el permitido por los ligamentos de sostén de la articulación y que permiten hacer un efecto de muelle.

F.- Luxación. Ya está fuera del margen fisiológico de movimiento y es lesivo.

G.- Fractura, que puede ser de ligamentos, tendones de inserción y hasta de huesos.

En la situación de lesión articular, los movimientos en el sentido de la lesión van a llegar bien a la fase E, a la fase ligamentosa,  pero en contra del sentido de la lesión no van a poder pasar de la fase D  no podrán pasar de la fase del movimiento óseo  o articular por lo tanto van a parar de golpe ya que no pueden pasar a realizar la fase E.

 

CONSECUENCIAS DE LA LESION ARTICULAR

Se van a producir:

En la propia articulación, ya que se va a producir una hipermovilidad en el sentido de la lesión y una hipomovilidad en el sentido contrario. Se va a producir también una adaptación del cuerpo en el uso de esa articulación para evitar el dolor.

-   En la musculatura asociada, ya que al producirse una hipomovilidad y una hipermovilidad  los músculos alrededor de la articulación deben de minimizar el estrés en la articulación. Esto genera que algunos músculos se vuelvan tensos o hipertónicos y otros laxos o hipotónicos. El sistema ligamentoso de sostén de la articulación que no entra en funcionamiento al ir el movimiento en el sentido contrario de la lesión, verá afectado su aporte sanguíneo y por los tanto sus vías de nutrición y de eliminación,  produciéndose un cúmulo de los  desechos  resultantes del metabolismo tisular ya que el cuerpo tiende a suprimir el riego sanguíneo hacia  aquellas estructuras que no entran en funcionamiento. Así mismo se verá comprometido todo el sistema tendinoso de los músculos que tengan su inserción. A su vez afectará a los músculos sinergistas, y  a los encargados de la estabilización y de la neutralización que deberán estar trabajando continuamente en acciones compensatorias.                                                                                                                           

En las articulaciones vecinas, ya que deberán reemplazar, absorber en un primer momento el movimiento que no puede realizar la articulación por la lesión provocando en ellas una hipermovilidad   compensadora que ocasionará alteraciones en los elementos estructurales asociados: musculatura, sistema ligamentoso y capsular.
En el ejemplo de una rotación externa de la tibia en la articulación de la rodilla, cuando se requiera un movimiento de rotación interna y no poder realizarse desde esta articulación, el movimiento deberá realizarse mediante una rotación interna de la cabeza del fémur en la articulación coxofemoral.

En toda la estructura por compensaciones  y adaptaciones ya que si no se resuelve la situación de lesión las mismas alteraciones que se producen en las articulaciones vecinas se irán trasladando a las siguientes, etc…  En una situación en la que por un esguince en inversión, donde el astrágalo se lesiona en rotación externa, se irán produciendo adaptaciones en rodilla, cadera, pelvis, columna. Estas adaptaciones se pueden producir tanto de forma  ascendente como descendente.

-  En toda o  en cualquier parte de una  metámera  si la lesión  ocurre a nivel vertebral.

-  En cualquier parte del cuerpo.

Estas dos últimas consecuencias se verán más desarrolladas en el apartado dedicado al transporte del estímulo nervioso.

A partir de este punto vamos a ir describiendo las diversas articulaciones que componen el esqueleto humano y las formas más frecuentes en las que se suelen lesionar. De abajo-arriba tenemos:

 

-          PIE Y TOBILLO

-          RODILLA

-          CADERA

-          CINTURA PELVICA

-          COLUMNA VERTEBRAL

-          COSTILLAS

-          ARTICULACION ESTERNO-CLAVICULAR

-          HOMBRO

-          CODO

-          MUÑECA-MANO

-          MACIZO FACIAL

-          BOVEDA CRANEAL

 

PIE Y TOBILLO


Consideramos al tobillo como el conjunto formado por los huesos astrágalo, calcáneo, cuboides, escafoides, cuñas o cuneiformes, y los maléolos peronéo y tibial.

Consideramos el pie por el conjunto formado por los metatarsianos y las falanges de los dedos.

 

RODILLA


Formada por la tibia, el peroné, el fémur y  la rótula.

CADERA


Consideramos la cadera como la articulación formada por el fémur y el ilíaco. Es la llamada articulación coxofemoral, en la que la cabeza del fémur entra dentro del acetábulo del ilíaco. Se considera como una articulación en nuez, ya que la cabeza del fémur está rodeada por el acetábulo como la nuez por su cáscara. Dentro del acetábulo, la cabeza del fémur tiene que estar separada por una distancia de unos 8 milímetros. La variación en esta distancia de separación nos va definir el tipo de lesión.

Se habla de cadera PROTUSIVA cuando esa distancia es menor, la cabeza del fémur entra demasiado.

Se habla de cadera EXCLUSIVA cuando esa distancia es mayor, la cabeza del fémur tiende a salirse.

Siendo estas dos las lesiones más importantes, se pueden señalar también DESCENTRAMIENTOS de la cabeza del fémur que pueden ser en ROTACIÓN EXTERNA, ROTACIÓN INTERNA, APROXIMACIÓN O ADDUCCIÓN, SEPARACIÓN O ABDUCCIÓN, ANTERIORIDAD Y POSTERIORIDAD.


 

CINTURA PELVICA


Formada por los dos huesos ilíacos, el sacro y el coxis. Es un conjunto articular en el que nos vamos a fijar mucho, ya que nos va a servir como ejemplo para comparar los resultados kinesiológicos con los osteopáticos, ya que las lesiones que pueden aparecer son muy aparentes, así como su resolución.

La articulación entre las dos ramas púbicas de los ilíacos se denomina sínfisis pubiana. La lesión que se suele presentar aquí es que una esté anteriorizada o posteriorizada respecto a la otra, o también que una esté inferiorizada o superiorizada respecto de la otra.

Los ILÍACOS se lesionan anteriorizándose, rotando sobre un eje horizontal hacia la anterioridad, o posteriorizándose, rotando en ese mismo eje hacia la posterioridad. Otra lesión pero más infrecuente es la superiorización de uno de ellos, como resultado de alguna caída sobre todo, que ya nos va a provocar dificultad y dolor para la marcha.

 

El SACRO puede presentar lesión en rotación derecha o izquierda, en lateroflexión derecha o izquierda, o en un llamado eje oblicuo, que puede ser un eje oblicuo derecho-derecho, eje oblicuo derecho-izquierdo, eje oblicuo izquierdo-izquierdo y eje oblicuo izquierdo-derecho.

                                                                                                                                  

Como se ha señalado anteriormente vamos a detallar más todas estas lesiones. Empezamos diciendo que hay dos tipos de pelvis, dependiendo de cómo estén fisiológicamente los ilíacos. Para ello utilizamos el TEST DE HALL. El paciente se pone descalzo, de pie con los pies juntos. El terapeuta coloca sus dedos pulgares en las espinas ilíacas posterosuperiores del sujeto a examinar. Se le dice que haga una ligera flexión de tronco hacia delante, y vemos que pasa con nuestros pulgares. Si sube, si arrastra, el derecho diremos que es una pelvis PA, posteroanterior, donde el ilíaco izquierdo está posteriorizado y el derecho anteriorizado. La pierna izquierda será más corta, ya que al estar el ilíaco izquierdo posteriorizado, nos va a arrastrar también al fémur izquierdo elevándolo algo respecto al derecho.

Si en cambio al realizar el test, el dedo que sube es el izquierdo, diremos que es AP, anteroposterior, con el ilíaco izquierdo anteriorizado y el derecho posteriorizado, con lo que será más corta la pierna derecha. PA es lo más frecuente en el hemisferio norte y AP en el hemisferio sur. Esto es así para compensar la fuerza de Coriolis por la rotación de la tierra

 

Esta anteriorización-posteriozación de los ilíacos en esta postura, con los pies juntos, no indica lesión, es fisiológica. Vamos a repetir el mismo test pero ahora la persona a examinar está con LAS PIERNAS ABIERTAS A LA ALTURA DE LOS HOMBROS. Ponemos los pulgares en el mismo sitio y la persona realiza una flexión del tronco más pronunciada. Lo normal es que los pulgares se queden quietos, o que suban los dos y se abran hacia afuera. SI ES SOLO UN PULGAR EL QUE SUBE, EL QUE ARRASTRA, INDICA LESIÓN EN EL ILIACO QUE HA ARRASTRADO. En el ejemplo de la ilustración anterior nos indicaría que el ilíaco derecho está en lesión.

Si repetimos el mismo test pero con la persona a examinar SENTADA, APOYANDO LOS PIES EN EL SUELO Y CON LAS MANOS EN LA NUCA, y nos vuelve a arrastrar, nos indica que LA LESIÓN NO ES DEL ILIACO SINO QUE ES DEL SACRO.

Nos quedamos por ahora en la lesión ilíaca, con test de arrastre positivo de pie pero negativo con la persona sentada. HAY LESIÓN EN EL ILÍACO QUE HA ARRASTRADO. Para ver si está anteriorizado o posteriorizado nos valemos del TEST DE DOWNING. Se le tumba boca arriba, en decúbito supino. Con los pies juntos flexionamos sus rodillas apoyando sus pies en la camilla. Se le pide que levante el culo durante 4 segundos para estabilizar la pelvis. Luego baja de nuevo el culo  a camilla y le  estiramos las piernas para ver a qué altura están los maléolos tibiales, y hacemos dos marcas sobre ellos que queden a la misma altura.

Cogemos la pierna cuyo ilíaco ha indicado lesión. Le vamos a flexionar la rodilla y la cadera poniendo su talón sobre la otra rodilla (fig. 1). Para hacer este movimiento, la cabeza del fémur debe rotar hacia adelante arrastrando el ilíaco pos su unión con el cotilo, llevándolo hacia la anterioridad, con el resultado de que al estirar de nuevo la pierna, ésta se alarga con respecto a la otra. Si no alarga o incluso acorta diremos que el ilíaco está POSTERIORIZADO, ya que no puede anteriorizarse.

Para anular el movimiento, hay que hacer una flexión máxima de rodilla y cadera (fig. 2), llevando su talón al glúteo del mismo lado. Al volver a mirar las marcas veremos que vuelven a quedar a la misma altura.

En cambio, si cogemos la pierna cuyo ilíaco ha arrastrado, y le flexionamos la rodilla y la cadera, llevando la rodilla hacia su otra rodilla (fig. 3), la cabeza del fémur rota hacia atrás, y arrastra el ilíaco a la posterioridad, con lo que al estirar de nuevo la pierna, ésta deberá ser más corta. Si no acorta o incluso alarga, diremos que el ilíaco está ANTERIORIZADO, ya que no puede posterioizarse.

 

Nos ocupamos ahora del SACRO. Recordamos que decimos que hay lesión en el sacro cuando al hacer el test de arrastre con la persona sentada, sus pies tocando el suelo y sus manos en la nuca, se produce un arrastre en algún ilíaco. En esta misma postura le decimos que haga una lateroflexión del tronco hacia la derecha. Debemos notar en nuestro pulgar izquierdo que sube esta espina ilíaca. Si no sube diremos que presenta lesión de sacro en LATEROFLEXIÓNIZQUIERDA.

Si por el contrario al lateroflexionar el tronco hacia la izquierda no sube nuestro pulgar derecho, diremos que está en LATEROFLEXIÓN DERECHA.

En la misma posición, si le decimos que gire el tronco, que rote, hacia la derecha, debemos notar que la espina ilíaca posterosuperior derecha bajo nuestro pulgar derecho viene hacia nosotros. Si no es así, diremos que el sacro está en ROTACIÓN IZQUIERDA, ya que no le deja ir hacia derecha.

Si es al rotar el tronco hacia la izquierda el pulgar izquierdo el que no acompaña, no viene hacia nosotros, diremos que presenta lesión en ROTACIÓN DERECHA.

SI AL HACER ESTOS TEST EN SACRO NO APARECE LESION EN LATEROFLEXION O EN ROTACION, POR DESCARTE DECIMOS QUE EL SACRO PRESENTA LESION, O QUE ESTA EN UN EJE OBLICUO.

SI EL ILIACO QUE HA ARRASTRADO ES EL IZQUIERDO ESTAMOS ANTE UN EJE OBLICUO DERECHO.

SI EL ILIACO QUE HA ARRASTRADO ES EL DERECHO ESTAMOS ANTE UN EJE  OBLICUO IZQUIERDO. ILIACO Y SACRO SE CONTRAPONEN.

Así, si el ilíaco que ha arrastrado es el derecho vamos a tumbar a la persona y realizar el test de DOWNING sobre su pierna derecha. Si el resultado es que el ilíaco está ANTERIORIZADO, estamos ante un EJE OBLICUO IZQUIERDO-IZQUIERDO.

Si por el contrario el  contrario el ilíaco derecho está POSTERIORIZADO, estamos ante un EJE OBLICUO IZQUIERDO-DERECHO.

Si el ilíaco que ha arrastrado es el izquierdo ya sabemos que estamos ante un eje oblicuo derecho. Si al realizar DOWNING sobre su ilíaco izquierdo resulta que está ANTERIORIZADO, estamos ante un EJE OBLICUO DERECHO-DERECHO.

Si por el contrario el ilíaco izquierdo está POSTERIORIZADO, estamos ante un EJE OBLICUO DERECHO-IZQUIERDO.

 

COXIS. Se puede lesionar anteriorizándose (FLEXION), o posteriorizándose (EXTENSION). Generalmente las lesiones en flexión son consecuencias de caídas, de culotadas, y las lesiones en extensión se pueden originar al dar a luz.

COLUMNA VERTEBRAL.CERVICAL.DORSAL.LUMBAR.


La columna vertebral se divide en tres segmentos, cervical, dorsal y lumbar, y el sacro y coxis (que  estudiamos en otro apartado). El segmento cervical consta de 7 vértebras, el dorsal de 12 vértebras y el lumbar de 5 vértebras.

La lesión más frecuente que vamos a encontrar en todas las vértebras es la ROTACIÓN, ya sea a la derecha o a la izquierda. Lesión mucho más infrecuente es la anteriorización de alguna vértebra. Si una vértebra está rotada hacia un sentido va a limitar la rotación al sentido opuesto.

En la columna pueden aparecer también lesiones en bloque:

-          ESCOLIOSIS.- Lesión de columna en la que aparece una desviación lateral, que puede ser de una o de dos curvas.

-          LORDOSIS.- Excesiva curvatura hacia la anterioridad. Tenemos dos lordosis fisiológicas, en el segmento cervical y en el lumbar, y su pérdida también se considera lesión.

-          CIFOSIS.- Excesiva curvatura hacia la posterioridad. Tenemos una cifosis fisiológica en el segmento dorsal y otra en el sacro.

COSTILLAS


Articulan por delante con el esternón, formando las articulaciones COSTOESTERNALES, y por detrás con las vértebras, formando las articulaciones COSTOVERTEBRALES.

COSTOESTERNALES

Articulación entre las costillas y el esternón. Las 10 primeras, ya que la 11ª y la 12ª son flotantes, no articulan con el esternón. La unión al esternón es mediante un cartílago. Las costillas 8, 9 y 10 comparten el mismo cartílago. La lesión que se puede dar es que la costilla quede por encima o por debajo del esternón. Cuando está por debajo se dice que está en INSPIRACION, no le permite subir, y cuando está por encima del esternón y no puede bajar se dice que está en ESPIRACION.

 

COSTOVERTEBRALES

Las costillas por detrás articulan con las vértebras dorsales, cada una con dos vértebras y con la apófisis transversa de la inferior, a excepción de la 1       , la 11ª y la 12ª que sólo se unen a un cuerpo vertebral, y la 11ª y la 12ª que no se apoyan en la apófisis transversa. Al igual que en las costoesternales, las lesiones que se pueden dar son en inspiración y en espiración. A EXCEPCIÓN DE LA 1ª COSTILLA QUE SE LESIONA EN SUPERIORIDAD CON RESPECTO A LA PRIMERA VERTEBRAL DORSAL.


ARTICULACION ESTERNO-CLAVICULAR


Articulación formada entre la clavícula y el esternón. Se lesiona la clavícula con respecto al esternón. Puede SUPERIORIZARSE, ANTERIORIZARSE O POSTERIORIZARSE.

También es esta lesión fácil de apreciar. La persona a examinar pone los brazos en cruz, y el examinador pone un dedo en la cabeza de la clavícula a testar, en la articulación con el esternón. Se le indica al sujeto que lleve el brazo del mismo lado hacia adelante; para realizar este movimiento la cabeza de la clavícula debe posteriorizarse, el examinador debe notar bajo su dedo que la cabeza de la clavícula se mete hacia adentro. Si no lo hace, es porque la clavícula está ANTERIORIZADA.

Para hacer el movimiento inverso,  desplazar el brazo estirado delante del cuerpo a la posición de cruz, la clavícula debe anteriorizarse, y el examinador debe notar que la cabeza de la clavícula sale hacia adelante, si no lo hace es porque está POSTERIORIZADA.

La otra lesión que puede presentar la clavícula en su articulación con el esternón es la SUPERIORIZACIÓN. Si está en esa situación, y el examinador empuja la cabeza de la clavícula hacia abajo, hacia los pies de la persona a examinar, ésta sentirá un pinchazo doloroso.


HOMBRO

En el hombro tenemos dos articulaciones, la ARTICULACION GLENOHUMERAL, y la ARTICULACION ACROMION-CLAVICULAR.

ARTICULACION GLENOHUMERAL

Es la formada entre la cabeza del húmero y el glenoides o cavidad glenoidea de la escápula. Las lesiones que se da en esta articulación son los DESCENTRAMIENTOS de la cabeza del húmero. La rotación externa del brazo presenta ligera limitación y/o dolor. Gran dificultad para la abducción del  brazo y/o dolor.

 

ARTICULACION ACROMIO-CLAVICULAR

Es la formada por la punta externa de la clavícula y el acromion. Se lesiona la clavícula con respecto del acromion. Se puede SUPERIORIZAR, ANTERIORIZAR o POSTERIORIZAR.

Para llevar la mano al occipital, a la nuca, se hace un antepulsión del brazo, y la clavícula en la articulación se debe posteriorizar, rotar hacia la posterioridad. Si hay dificultad para realizar el movimiento por encima de 80ª indica lesión de la clavícula en ANTERIORIDAD. La rotación externa puede ser ligeramente dolorosa.

Para llevar la mano al “sujetador”, hay que hacer una retropulsión del brazo, y la clavícula en la articulación de debe anteriorizar. Si hay dificultad para realizar el movimiento por encima de 80º indica lesión de clavícula en POSTERIORIDAD.

Si en la punta externa de la clavícula empujamos hacia abajo y siente el examinado un pinchazo indica lesión de clavícula en SUPERIORIDAD. Se produce por choque lateral o caída con extensión del brazo. Se suele romper el ligamento acromion-clavicular.

 

   

 

CODO


El codo está compuesto por tres articulaciones, la articulación humero-radial, la articulación húmero-cubital y la articulación radiocubital.

MUÑECA Y MANO

Las vamos a subdividir en RADIO Y CUBITO, PRIMERA FILA DE HUESOS DEL CARPO ( escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme), SEGUNDA FILA DE HUESOS DEL CARPO ( trapecio, trapezoide, hueso grande y hueso ganchoso), Y HUESOS DE LA  MANO ( metacarpianos y falanges, falanginas y falangetas).

 

 

RADIO, se puede anteriorizar y posteriorizar con respecto al escafoides, al semilunar y al cúbito. También se puede lesionar en rotación interna y en rotación externa.

CUBITO, igual que el radio, pero con respecto al piramidal, al pisiforme y al radio.

PRIMERA FILA DEL CARPO, formada por escafoides, semilunar, piramidal y pisiforme. Se lesiona en bloque con respecto al cúbito y al radio. Se puede POSTERIORIZAR, con lo que se limita la flexión dorsal de la mano, y también se puede ANTERIORIZAR, con lo que se limita la flexión palmar de la mano.

SEGUNDA FILA DEL CARPO, formada por el trapecio, trapezoide, hueso grande y hueso ganchoso. Los que se lesionan son el TRAPECIO que se puede anteriorizar o posteriorizar con respecto al primer metacarpiano, y el HUESO GRANDE  que se puede superiorizar o inferiorizar.

HUESOS DE LA MANO, metacarpianos, falanges o primeras falanges, falanginas o segundas falanges y falangetas o terceras falanges. Las lesiones son las mismas, se pueden ANTERIORIZAR O POSTERIORIZAR con respecto al hueso que siguen, y también presentar lesión en ROTACION, interna o externa. Quedan limitados los movimientos que vayan en contra de lesión.

 

 

MACIZO FACIAL

La cara  está formada por 15 piezas óseas:

ETMOIDES.- aunque es un hueso que forma parte de la base del cráneo, se estudia con los huesos de la cara por su relación con la órbita y las cavidades nasales. Está situado bajo el frontal, y participa en la formación de la órbita y de las fosas nasales. Articula con frontal, esfenoides, palatinos, huesos nasales, vómer, cornetes, maxilares superiores, ungis y cartílago del tabique nasal.

MALARES.-  en número dos, forman los pómulos entre el temporal y el maxilar superior. Articula con el maxilar superior, temporal, frontal y esfenoides.

VOMER.- forma la parte posterior del tabique de las fosas nasales. Articula con el esfenoides, palatinos, maxilares, etmoides y con el cartílago del tabique.

PALATINOS.- hueso plano y par situado entre el maxilar y las apófisis pterigoides del esfenoides. Contribuye a formar la parte posterior de las fosas nasales y de la bóveda del paladar. Articula con el esfenoides, maxilares, etmoides, vómer, cornete inferior y con el palatino opuesto.

MANDIBULA.- articula con el temporal, por la cavidad glenoides situada detrás del cóndilo del temporal.

HUESOS NASALES, en número dos, están situados a un lado y otro de la línea media, por debajo de la escotadura nasal del frontal, articulan con el maxilar superior, con el cartílago nasal, frontal, etmoides y con el hueso nasal del lado opuesto.

UNGUIS.-hueso par situado por detrás de la rama ascendente del maxilar superior. Contribuye a formar parte de la pared interna de la órbita y la pared externa de las fosas nasales. Articula con el maxilar superior, con el frontal, etmoides, y con el cornete inferior.

CORNETES INFERIORES.- laminilla ósea enrollada en cornete, sujeta a la pared externa de las fosas nasales por su borde superior que es oblicuo hacia abajo y hacia atrás. Articula con los maxilares, los unguis, los palatinos y con el etmoides.

MAXILARES SUPERIORES.- forman la quijada superior y contribuyen a formar las paredes de la cavidad bucal (techo), la cavidad orbitaria (suelo) y la cavidad nasal (lateralmente).

Los huesos de la cara no suelen presentar lesión a no ser por traumatismos, pero de todas formas hay que valorar su estado. Las lesiones pueden ser la anteriorización, posterorización, rotaciones, lateroflexiones y añadimos las de IMPACTACIÓN (fijación hacia arriba) y DESIMPACTACIÓN (fijación hacia abajo) sobre todo en vómer y maxilar inferior. Al ver el apartado dedicado a la bóveda craneal veremos que podemos añadir las lesiones de FLEXION y EXTENSIÓN.

 

BOVEDA CRANEAL


Formada por el FRONTAL, TEMPORALES (2), PARIETALES (2), OCCIPITAL Y ESFENOIDES. Para entender un poco su movilidad tenemos que hablar del movimiento del líquido céfalo –raquídeo (LCR) y del Sistema Sacro Craneal.

Tenemos un sistema nervioso central compuesto por el encéfalo y la médula espinal, El encéfalo a su vez está compuesto por el cerebro, el cerebelo y el bulbo raquídeo, estando estos tres componentes dentro del cráneo. Y tenemos un sistema nervioso periférico compuesto por 12 pares craneales en cráneo y por la médula espinal compuesta por 31 raíces raquídeas.

El  sistema nervioso central está recubierto por capas meníngeas. Cuando se infectan se denomina meningitis. Estas capas son tres y no están adheridas al cerebro. La más profunda es la Piamadre. Por encima de ella está la capa Aracnoides, y por encima de ésta la Duramadre, que es la más externa, más dura y resistente que las otras dos. Es impermeable para que no salga sangre ni LCR. Por encima de ellas ya está el hueso.

El espacio entre el hueso y la duramadre se denomina espacio epidural. Entre duramadre y aracnoides, espacio subdural, siendo aquí donde se produce el drenaje venoso del cerebro. Entre aracnoides y piamadre, espacio subaracnoideo. Es por  este espacio por donde va a circular el LCR.

En el cerebro tenemos unas estructuras llamadas ventrículos que es donde se produce el LCR, en los plexos coroideos, con forma de coliflor. En ellos se absorben los nutrientes necesarios de la sangre. El LCR se tiene que depurar y es reabsorbido a través de las vellosidades aracnoideas. Este movimiento de secreción y reabsorción del LCR es debido a contracciones y descontracciones del sistema nervioso central que provocan cambios de presión ya que el sistema de meninges es estanco. Lo podemos ver como otro corazón que en vez de sangre bombea LCR.

Tiene dos fases con una pausa entre cada una de ellas. La primera fase se llama FLEXION, y corresponde a la secreción de LCR. Después de una pausa se produce la segunda fase, EXTENSION, que corresponde a la reabsorción del LCR. Después de otra pausa tendremos otra flexión.... así lo normal es que se repita entre 8 y 12 veces por minuto. En este circuito los huesos de la bóveda craneal acompañan y participan con movimiento. En este movimiento es dónde pueden quedarse fijados en lesión, en FLEXION o en EXTENSION.

OCCIPITAL.- en la flexión se desplaza hacia abajo y hacia adentro y en la  extensión hacia arriba y hacia afuera.

FRONTAL.- en la flexión baja y rota externamente y en la extensión sube y rota internamente.

PARIETAL.- en su articulación con los temporales en la flexión se abren como las alas de una mariposa y en la extensión se cierran.

TEMPORAL.- en la flexión rotan hacia adelante y se abren por su parte posterior y en la extensión rotan hacia la posterioridad y se cierran.

ESFENOIDES.- en la flexión baja y en la extensión sube. El esfenoides también puede presentar lesión en ROTACIÓN IZQUIERDA Y DERECHA, Y EN LATEROFLEXION IZQUIERDA Y DERECHA. Articula con el occipital mediante la articulación esfeno-basilar. En esta articulación se puede dar lesión de IMPACTACION Y DESIMPACTACION.

El SACRO acompaña  todos estos movimientos acompañando al occipital, en la flexión baja y se mete hacia adentro, y en la extensión sube y sale hacia afuera. Este movimiento de los huesos de la bóveda craneal y del sacro nos va a hacer de bomba para la circulación del LCR, ya que todo el sistema es cerrado por la duramadre. Los HUESOS DE LA CARA también participan de este ritmo.

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